LLAVE MAESTRA

Las Llaves del Garage

Llave Maestra 14: Sex, Drugs & Rock and Roll

by keymaster on Aug.25, 2010, under Las Llaves del Garage, Llave Maestra

 

SEX & DRUG & ROCK & ROLL
(IAN DURY DIXIT)
por SERGIO MONSALVO C
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William Blake afirmó que “el sendero del exceso conduce al palacio de la sabiduría”. Luego de él 200 años de romanticismo han establecido las convenciones propias de la ruta del exceso para el rocanrolero. Y éste al transitar por el carril de alta velocidad de la vida, las aplica de manera escrupulosa. Sabe que tales convenciones no le permiten el estado sobrio, y que sus principales medios de intoxicación son el sexo, las drogas y el rock and roll. Embriagado por cualquiera de estos elementos o con todos ellos se encuentra listo para su heroico viaje.

 El sexo: en una de las ilustraciones que hizo para el libro El Paraíso Perdido de Milton, el mismo poeta iluminado William Blake retrató a Lucifer, el “Gran Yo” de su mitología. El susodicho está en medio de la oscuridad visible del Infierno, increpando a un enviado del represivo Dios que lo condenó al Averno. Aparece como un personaje poderoso, intimidante, desnudo y desafiante. El rock transformó dicha ilustración de idea literaria en la materia de su vida popular.

 El deseo de ocupar el trono de Dios, luego de 18 siglos de dominio completo, y de sustituir al “yo” en su lugar posee un erotismo natural. El impulso sexual del rock es el ejemplo más obvio de la expansión de sus límites. Esta música forma parte de la tradición romántica que se regocija con el impulso sexual como principal ingrediente de la energía que arroja de sí las limitaciones en su búsqueda del infinito. Y esta energía puede ser revolucionaria o preversa.

 Y así lo entendió Ian Dury, un músico que supo unir el humor con la música, y el cual como buen personaje contracultural mostró menos reverencia hacia las convenciones del género que sus contemporáneos los Sex Pistols. “El Quasimodo del Rock”, como se le conoció a Dury, debido a los problemas físicos a causa de la polio que padeció en la infancia, siempre se burló de todos y de todo, empezando por él mismo, desde su aparición climática en el mundo de la música en 1977 al frente de los Blockheads. Una gran cabeza sobre un cuerpo deforme que escribía canciones agudas, certeras y cáusticas sobre el mundo que le había tocado vivir. Bob Dylan, con quien alguna vez compartió actuación en una película, dejo de él: “Dury es un auténtico payaso, que domina a la perfección el juego de la risa y el patetismo”.

 Muchos de los excesos sexuales del rock fueron retratados por él en piezas que alcanzaron el nivel de sátiras por su extravagantes observaciones. La comedia basada en el desafuero sexual constituye una tradición romántica de bases sólidas que se remiten hasta el Marqués de Sade, pasando por William Burroughs. La comedia incita al destrozo de barreras, primero mediante su violación y luego al llevar dicha violación a tales extremos que tanto los límites como las perversiones parecen ridículos a un “yo” que ha adquirido una perspectiva amplia.

 

 Ian Dury, al igual que el Divino Marqués, llevó el asunto del exceso más allá del escándalo. Muchas veces hasta la comedia, tanto así que la primera vez que se presentó en la televisión inglesa cantó, a pesar de que el productor le pidió que no lo hiciera, un tema que ya circulaba como un himno en el underground británico: “Sex & Drugs & Rock & Roll”, el cual en ese mismo instante se convirtió en una canción emblemática y filosófica para la historia del género. Dury estaba consciente de que el impulso sexual es una estrategia juvenil de autoexplotación de lo más natural y que todo el rock lo ha celebrado desde sus inicios, al traducir los intrincados aspectos espirituales del arte erótico en demandas crudas de carne palpitante. El rock restituyó la adoración pagana del falo en Occidente.

Por otro lado, el rockero al emprender su excursión hacia el infinito requiere de infusiones constantes de energía cósmica. “Sexo, drogas y rock and roll son lo único que necesita mi cuerpo y mi cerebro”, afirmó Dury en la canción, generando así la máxima ley de la dieta del rock. Las drogas forman también una parte natural del régimen romántico, porque alteran al “yo” de maneras conducentes a una afinidad con lo eterno. Los compuestos como las anfetaminas y la cocaína, que producen estados eufóricos de fuerza, son las drogas de preferencia mítica para los músicos, que quisieran ubicarse en el centro de un universo constituido de energía pura. Los narcóticos, como lo apunta Dury en su receta, proporcionan un medio para llevar a cabo el rito de la autoaniquilación y han gozado de popularidad entre todas las generaciones modernas.

 Sex and drugs and rock and roll

Is all my brain and body need

Sex and drugs and rock and roll

Are very good indeed

 

Keep your silly ways or throw them out the window

The wisdom of your ways, I’ve been there and I know

Lots of other ways, what a jolly bad show

If all you ever do is business you don’t like

 

Sex and drugs and rock and roll

Sex and drugs and rock and roll

Sex and drugs and rock and roll

Is very good indeed

 

Every bit of clothing ought to make you pretty

You can cut the clothing, grey is such a pity

I should wear the clothing of Mr. Walter Mitty

See my tailor, he’s called Simon, I know it’s going to fit

 

Here’s a little piece of advice

You’re quite welcome it is free

Don’t do nothing that is cut price

You know what that’ll make you be

They will try their tricky device

Trap you with the ordinary

Get your teeth into a small slice

The cake of liberty

 

Sex and drugs and rock and roll

Sex and drugs and rock and roll

Sex and drugs and rock and roll

Sex and drugs and rock and roll

Sex and drugs and rock and roll

Sex and drugs and rock and roll

Sex and drugs and rock and roll

Sex and drugs and rock and roll

Sex, drugs, rock, roll

Sex, drugs, rock, roll

 

 

El personaje de Dury en su canción-hito es uno cuyo destino le exige acabar con las tediosas imposiciones de la normalidad, aunque por ello corra paradójicamente el riesgo de la autodestrucción. Los héroes del rock no tienen que ser valientes, leales o buenos, como en todas las historias. No. En él son aquellos cuyas emociones han reventado los límites prescritos y alcanzado la novedad en su más alto grado.

El héroe del rock, lo supo muy bien Ian Dury, no tiene que morir envuelto en la pasión o la gloria para merecer su bienaventuranza eterna. Una muerte vulgar en la alberca por congestión o con una aguja en la vena es una vía hacia la eternidad tan creíble y legendaria como los nobles actos heróicos de una personalidad histórica: Sex & Drugs & Rock & Roll.

 Ian Dury nació en Londres en mayo de 1942 y murió el 27 de marzo del 2000. Fue un cantante y compositor de rock and roll, uno de los pocos verdaderamente originales de la escena musical de los últimos 30 años. Tuvo la mala suerte de ser atacado por la poliomielitis luego de tragar agua en una piscina cuando tenía 10 años, lo que lo dejó con problemas de motricidad permanente. Eso lo obligó a utilizar un bastón y un aparato en la pierna (un especie de calibrador).

Luego de estudiar pintura en la Royal Academy con Peter Blake, el artista pop que trabajó con The Who y The Beatles, Dury se metió en la música y llegó a la fama durante los años setenta., como pionero del punk y de la New Wave. Con sus aretes de hojas de afeitar, ropaje y su poderosa imagen arriba de un escenario, fue el músico que muchos quisieron seguir.

Anduvo de gira en Europa con Elvis Costello y por los Estados Unidos junto a Lou Reed, influenciando nada menos que a The Clash, The Pretenders y los Sex Pistols. Su primer album, New Boots and Panties!! vendió aproximadamente un millón de copias, y tuvo varios éxitos con sus singles, por ejemplo:”What a Waste”, “Hit Me With Your Rhythm Stick”,  y los dos títulos de sus canciones que entraron como frases del habla popular en el lenguaje inglés y pupular global: “Reasons to be Cheerful” (Razones para estar alegre) y, sobre todo, el himno musical: “Sex and Drugs and Rock and Roll”.

 CODA

En el 2010, para conmemorar el décimo aniversario de su fallecimiento, se estrenó el biopic que narra la ajetreada vida del músico: Sex & Drugs & Rock & Roll: The Life Of Ian Dury. Andy Serkis, más conocido por su papel de Gollum en el Señor de los Anillos fue el encargado de dar vida a Ian, y lo hizo desde dentro: cantando con The Blockheads, la banda que acompañaba a Dury en sus salvajes conciertos (resultó ganador en el Evening Standard Film Awards por este protagónico). La dirección estuvo a cargo de Mat Whitecross, con un guión de Paul Viragh. Para empezar estuvo nominada para otros dos premios el British Independent Film Award (por Mejor Actor) y el de la Academy Film británica (por Mejor Música).

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